MUSICOTERAPIA

¿Qué es?

El término musicoterapia hace referencia a "terapia a través de la música". A diferencia de la educación musical, cuyo fin es la música en sí misma y cuyo objetivo es musicalizar, educar musicalmente hablando, la musicoterapia emplea la música como herramienta, como medio, no como fin, y su objetivo es terapéutico no musical.

Para recibir la información más simple desde nuestro entorno, recibimos los estímulos a través de los sentidos y esta información pasa al cerebro. Todo pasa primero por los sentidos…. En este contexto, la música adquiere un importante valor, ya que es un gran elemento estimulador y promueve la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización, etc., para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas del ser humano.

 

¿Qué pretende?

De este modo, la musicoterapia tiene como fin desarrollar potenciales o restaurar las funciones del individuo de manera tal que éste pueda lograr una mejor integración interpersonal y consecuentemente una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y el tratamiento. Dado que la musicoterapia constituye una aplicación funcional de la música con fines terapéuticos, se preocupa esencialmente de promover a través del sonido y la música, una amplia circulación energética en la persona, a investigar las múltiples transformaciones que induce en el sujeto el impulso inherente al estímulo sonoro y a aplicar la música para solventar problemas de origen psicosomático.

¿Cómo funciona?

La música es un arte y un lenguaje de expresión y comunicación que se dirige al ser humano en todas sus dimensiones, desarrollando y cultivando el espíritu, la mente y el cuerpo. A través de la música se puede educar íntegra y armónicamente a la persona. Por tanto, el terapeuta ha de partir de esta concepción de música como elemento capaz de establecer vías de comunicación y emplearlo como tal de forma consciente. Para que se establezca esta comunicación, hay que propiciarla de algún modo. Hay que establecer una serie de vínculos afectivos y emocionales con la persona a la que pretendemos llegar a través de la herramienta musical, y se ha de forjar una especie de empatía entre el terapeuta y el receptor de la terapia.

Una vez que se establecen esos vínculos, en mayor o menor intensidad, y se logra llegar a la persona, se puede comenzar a incidir en su carácter, en su estado anímico y emocional, en su actitud, conducta, etc. La persona inconscientemente se relaja ante la presencia del terapeuta y se abre, se desprotege y le permite influir en ella. Claros estos puntos, se ha de tener en cuenta que la intervención terapéutica puede ser clínica o social, y deberá quedar bien definida y planificada antes de comenzar con la terapia, estableciendo sobre qué se pretende influir, cuáles son los objetivos y cómo se pretenden lograr.

Roland Omar Benezon dice que la Musicoterapia es "la técnica de comunicación que utiliza la música y los sonidos para producir fenómenos regresivos y abrir canales de comunicación a través de los cuales se puede comenzar el proceso de recuperación y rehabilitación del paciente".



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